Daniel Andrade
Coordinador de estrategias de Marketing, creador de contenido multimedia, gestor de redes sociales.
Con experiencia en creación y redactor de contenido multimedia para distintos canales y gestor de contenido en redes sociales.
Si no declaraste el Impuesto a la Renta o detectaste errores, no entres en pánico. Regularizar es posible y más simple de lo que crees si sigues una ruta clara. Aquí te explico cómo hacerlo paso a paso en 2026.
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No declarar Impuesto a la Renta es más común de lo que parece. La buena noticia es que tiene solución. Lo importante es actuar con orden, entender tu escenario y no improvisar. Mientras antes regularices, menos tiempo y dinero perderás.
Antes de entrar al sistema del Servicio de Rentas Internas, identifica tu caso:
Debes presentar una declaración tardía. En este caso pueden existir intereses o multas, pero el propio sistema del SRI te ayuda a calcularlos.
Cuando hay errores en valores, normalmente se corrige con una declaración sustitutiva, siempre que no exista un proceso de determinación iniciado.
Si el error es de cabecera (período, identificación u otros datos formales), corresponde un trámite específico de rectificación, no una sustitutiva.
Definir bien tu escenario evita el error más común: corregir sin rumbo y terminar haciendo el proceso dos veces.
Antes de corregir o declarar, reúne lo mínimo indispensable:
Tener esto listo evita declarar “a ciegas” y reduce errores posteriores.
Si declaras fuera de plazo, pueden generarse intereses y multas según tu caso. El SRI cuenta con herramientas para estimarlos y, en muchos casos, el propio formulario de declaración te muestra los valores aplicables.
Ver esto antes de presentar evita sorpresas innecesarias.
Se analiza si corresponde una declaración sustitutiva. Cuando implica mayor impuesto a pagar, se generan intereses de mora.
Debes usar el trámite de rectificación de cabeceras, que es distinto al de una sustitutiva.
La regla es simple: primero identifica el tipo de error, luego elige el trámite correcto.
Regularizar el Impuesto a la Renta no se trata de perfección, sino de orden y claridad. Cuando sabes dónde estás y cuál es la ruta, el estrés baja y las decisiones se vuelven más simples. Si tu caso es atrasado, mixto o con errores, definir bien el camino desde el inicio es lo que más tiempo te ahorra. Apoyarte en un contador con experiencia y una buena asesoría tributaria puede marcar la diferencia entre repetir errores o avanzar con tranquilidad.

Daniel Andrade
Coordinador de estrategias de Marketing, creador de contenido multimedia, gestor de redes sociales.
Con experiencia en creación y redactor de contenido multimedia para distintos canales y gestor de contenido en redes sociales.

Quedas en mora ante el SRI. Deberás presentar la declaración tardía y pueden aplicarse intereses y multas según el tiempo de atraso y tu caso.
Puedes regularizar presentándola fuera de plazo. El sistema del SRI permite calcular los valores a pagar y corregir la situación antes de que existan procesos sancionatorios mayores.
Mientras más tiempo pase, mayor será el riesgo de multas, intereses y notificaciones del SRI. Regularizar a tiempo reduce costos y evita trámites innecesarios.
