David Paredes
MBA, Tec Monterrey
Experto en finanzas, estrategia empresarial y growth. mejorar minis descripción y credencial con tu ayuda,
Anticipar tu devolución o vender tu nota de crédito te da liquidez rápida, pero a un costo. Te explicamos cuánto pierdes de verdad y por qué en 2026 salió más caro.
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Si tu negocio tiene un saldo a favor con el SRI —una devolución en trámite o una nota de crédito— es probable que alguien ya te haya ofrecido "adelantarte" ese dinero: "te pago el 70% ahora, solo demuéstrame que el trámite ya se ingresó". Suena tentador cuando necesitas liquidez. Y puede ser una herramienta válida. Pero antes de aceptar, necesitas entender cuánto te cuesta de verdad esa liquidez inmediata, porque en 2026 ese costo subió bastante. Te lo explicamos sin letra chica.
En resumen: Cuando tienes un saldo a favor del SRI, puedes esperar la devolución/nota de crédito, o convertirla en liquidez inmediata vendiéndola (en bolsa, vía casa de valores) o aceptando un anticipo de un tercero. Ambas tienen un costo: un descuento sobre el valor. Antes ese descuento rondaba el 1%; en 2026, tras el cambio que limitó al 60% el uso de notas de crédito para pagar impuestos (Resolución del SRI vigente desde mayo 2026), estos títulos perdieron atractivo y el descuento subió a niveles del 3% al 3,5%. Para una pyme, esa diferencia ya pesa: conviene calcular si el costo de la liquidez vale la pena.
Antes de nada, una aclaración que evita malentendidos, porque hay dos cosas que se llaman parecido y no son lo mismo:
Porque una nota de crédito o una devolución es dinero tuyo… pero que aún no puedes usar. La devolución en efectivo del SRI puede tardar meses, y la nota de crédito sirve para pagar impuestos, no para pagar la nómina o al proveedor. Si necesitas caja hoy, tienes dos caminos para adelantarla:
En ambos casos, el principio es el mismo: cambias tiempo por dinero, y ese cambio tiene un precio.
Aquí está el dato clave que explica por qué esto salió más caro este año. Hasta hace poco, podías pagar el 100% de tus impuestos con notas de crédito. Pero desde el 1 de mayo de 2026 (Resolución NAC-DGERCGC26-00000015), el SRI limitó su uso: solo puedes cubrir hasta el 60% de cada declaración con notas de crédito, y el 40% restante debes pagarlo en efectivo. (Las notas de crédito del ISD tienen un tratamiento aparte.)
¿Qué efecto tuvo esto en el mercado? El que era de esperar: si la nota sirve para menos, vale menos. Los datos lo confirman: la demanda de estos títulos cayó más del 40% y su descuento en el mercado se triplicó. En otras palabras, quien compra tu nota de crédito ahora te paga menos por ella, porque a él también le sirve para menos.
Traduzcamos esto a plata, que es lo que importa. El descuento es lo que el comprador te "castiga" sobre el valor nominal de tu nota a cambio de darte efectivo ya:
Parece poco en porcentaje, pero míralo así: en una nota de USD 10.000, pasaste de perder ~USD 100 a perder USD 300-350. Y en montos mayores, o si sumas comisiones de la casa de valores, la cifra crece. Para una pyme o un emprendedor con márgenes ajustados, ese costo es real y hay que meterlo en la cuenta.
La figura que cada vez se ve más —"te adelanto el 70% de tu devolución, solo prueba que el trámite ya entró"— es, en el fondo, lo mismo: alguien te compra tu derecho de cobro futuro con un descuento. Solo que aquí el descuento puede ser mayor, porque el que te anticipa asume dos riesgos que tú le trasladas:
No es malo por definición —si necesitas la caja con urgencia, puede tener sentido—. Pero cuidado con dos cosas: primero, calcula el costo efectivo (lo que dejas de recibir), que en estos anticipos suele ser más caro que negociar en bolsa. Segundo, entiende que estás cediendo el trámite: si tu devolución era mayor de lo estimado, ese "extra" ya no es tuyo.
No hay una respuesta única; depende de tu necesidad de caja y de los números. Pautas prácticas:
Convertir tu saldo a favor en efectivo inmediato es una herramienta legítima de liquidez, pero en 2026 salió más cara, y no todas las opciones cuestan igual. La clave es no aceptar el primer "te adelanto tu plata" sin calcular cuánto valor estás dejando en el camino. Si tienes notas de crédito o devoluciones en trámite y no sabes cuál es tu mejor opción, un equipo contable con criterio financiero puede calcular el costo real de cada camino y ayudarte a decidir con números, no con ansiedad de caja.


David Paredes
MBA, Tec Monterrey
Experto en finanzas, estrategia empresarial y growth. mejorar minis descripción y credencial con tu ayuda,

Es un título valor que el SRI emite a favor de un contribuyente cuando tiene un saldo a favor (por impuestos pagados en exceso, devoluciones reconocidas o IVA acumulado de exportadores). Puede usarse para pagar impuestos, endosarse o negociarse en el mercado de valores. Es distinta de la nota de crédito comercial que un negocio emite sobre una factura.
Porque desde el 1 de mayo de 2026 (Resolución NAC-DGERCGC26-00000015) solo pueden usarse para cubrir hasta el 60% de cada declaración de impuestos, y el 40% restante debe pagarse en efectivo. Al servir para menos, su demanda cayó más del 40% y su descuento en el mercado se triplicó, pasando de alrededor del 1% a niveles del 3% al 3,5%.
El costo es el descuento sobre su valor nominal. Antes rondaba el 1%; en 2026 subió a niveles del 3% al 3,5% al negociarla en bolsa, y suele ser mayor en los anticipos de devolución, porque el que anticipa asume el riesgo de tiempo y de que el SRI apruebe un monto menor. Conviene calcular el costo en dólares antes de aceptar.
