Henry Ríos
Ingeniero en Finanzas, CPA. Máster en Dirección Financiera.
Más de 7 años en la empresa. Experto en finanzas, impuestos y contabilidad.
Recibir una notificación del SRI asusta, pero en muchos casos es una alerta para corregir a tiempo, no una multa. Te explicamos qué hacer, paso a paso.
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Abres tu correo o el portal del SRI y ahí está: una notificación. El corazón se acelera, piensas en multas, en problemas, en lo peor. Respira. En la mayoría de los casos, una notificación del SRI no es una multa: es un aviso para que corrijas algo a tiempo, antes de que se convierta en un problema mayor. De hecho, el SRI envía cientos de miles de notificaciones justamente con ese fin. Aquí te explicamos, con calma, qué significa y qué hacer.
En resumen: Una notificación del SRI suele avisarte de una diferencia detectada en tus declaraciones (por cruces de información) o pedirte información (requerimiento). Muchas son "preventivas": te dan la oportunidad de corregir antes de una sanción. En las notificaciones de diferencias tienes un plazo de hasta 20 días (desde el día siguiente a la notificación) para responder: corregir con una declaración sustitutiva, pagar, o justificar por qué no procede. Lo peor que puedes hacer es ignorarla.
Hoy el SRI lo ve casi todo. Con la facturación electrónica, cruza automáticamente tu información: las ventas que reportas, las compras, tus anexos (ATS), el IVA, las retenciones e incluso datos bancarios. Cuando algo no cuadra entre esas fuentes, salta una alerta.
Las causas más comunes de una notificación:
Muchas veces es un error involuntario (un dato mal digitado, una factura olvidada). Por eso el primer paso no es asustarse, sino entender qué te están señalando.
No todas las notificaciones son iguales. Estas son las que más recibe la gente:
La buena noticia: cuanto antes en esta lista estés, más fácil y barato es resolverlo. Por eso el tiempo corre a tu favor solo si actúas rápido.
Este es el dato más importante y el que no puedes ignorar. En las notificaciones de diferencias (Art. 107-A de la Ley de Régimen Tributario Interno), tienes un plazo no mayor a 20 días, contados desde el día siguiente de la notificación, para:
En los requerimientos de información, el plazo lo indica la propia notificación. Respétalo: dejar pasar el plazo transforma un problema pequeño en uno grande, con multas e intereses.
Tranquilo, hay salida. El SRI ofrece facilidades de pago que permiten diferir la deuda en cuotas (hasta 24 meses en ciertos casos, según las reglas vigentes). Es mucho mejor acogerte a un plan de pagos que dejar la deuda crecer con intereses o ignorar la notificación. Lo importante es no quedarte paralizado: una deuda tributaria gestionada a tiempo es manejable; una ignorada se vuelve coactiva.
La mejor notificación es la que nunca llega. Para eso:
Recibir una notificación del SRI no es el fin del mundo, pero sí una señal de que algo requiere tu atención ahora. Actuar rápido, entender qué te piden y responder bien dentro del plazo es la diferencia entre corregir un detalle y enfrentar una multa. Si no tienes claro qué te están notificando o cómo responder, un equipo contable con tecnología detrás puede revisar tu caso, preparar la respuesta correcta y tratar directamente con el SRI por ti.


Henry Ríos
Ingeniero en Finanzas, CPA. Máster en Dirección Financiera.
Más de 7 años en la empresa. Experto en finanzas, impuestos y contabilidad.

No necesariamente. Muchas notificaciones son preventivas o de diferencias: el SRI te avisa de una inconsistencia para que la corrijas o justifiques antes de aplicar una sanción. Ignorarla sí puede derivar en multas e intereses, por eso conviene responder a tiempo.
En las notificaciones de diferencias (Art. 107-A LORTI) tienes un plazo no mayor a 20 días desde el día siguiente a la notificación para corregir con una declaración sustitutiva y pagar, o justificar por qué no procede. En los requerimientos de información, el plazo lo indica la propia notificación.
Porque el SRI cruza automáticamente tu facturación electrónica, anexos (ATS), IVA, retenciones y datos bancarios. Si algo no coincide entre esas fuentes —aunque sea un error menor de digitación o una factura olvidada— el sistema genera una notificación para que lo corrijas.
